Un edificio de la calle 107 seguirá siendo un refugio para 80 mujeres sin techo hasta noviembre, a pesar de las inquietudes del propietario de la vivienda.
Así dijo Melissa Mark-Viverito, miembra del Consejo Municipal de la Ciudad de Nueva York, el martes por la tarde frente a la Junta Comunitaria número 7 (CB7), la cual representa el ‘Upper West Side.’
Miembros de la CB7 y activistas locales se han opuesto a este refugio desde hace unas tres semanas, cuando empezaron a llegar las mujeres a 237 West calle 107, una vivienda de cuartos individuales que hasta recientemente se conocía como el West Side Inn.
Un refugio de transición ahí beneficiaría a un propietario de mala fama y contribuiría a la perdida de residencias permanentes de la zona, razonaron los miembros de la comunidad durante la reunión del CB7 que ocurrió el 24 de febrero.
Comunidades de vecinos locales se están organizando en contra del refugio, pero según Peter Arndtsen, el representante regional para el Distrito de mejora de negocio (BID) Columbus/Amsterdam, el BID no está trabajando para quitarle el edificio de las manos del propietario Mark Hersh – aunque sabe que algunas comunidades de vecinos quieren hacerlo.
“Oigo que se oponen a ayudar a este propietario totalmente, y que están trabajando para hacerse cargo del edificio. Algunos hasta quieren comprar el edificio, porque creen que si se queda en las manos de este propietario, seguirán habiendo problemas,” dijo Arndtsen.
Después de reunirse con el comisario del Departamento de Servicios para los Desamparados (DHS) ayer, Mark-Viverito dijo el martes que el plan original para un contrato de nueve años ya ha sido descartado, pero el refugio continuará a operar ahí al corto plazo.
“Help USA y los Servicios para los Desamparados necesitan estar ahí nueve meses y mantener 80 camas,” dijo. “En estos nueve meses, planearán su trasladación.”
El refugio entró en funcionamiento sin participación de la comunidad porque DHS había declarado un estado de emergencia, y Help USA empezó a trabajar en el proyecto poco después.
Unas pocas horas antes de que empezara, representantes de DHS y Help USA decidieron no asistir a la primera reunión que tuvo CB7 acerca del contrato a largo plazo, afirmando que habían puesto el proyecto en espera debido a inquietudes acerca del dueño del edificio.
Arndtsen confirmó el martes que el propietario era Hersh, llamado “Batman” por los activistas porque supuestamente persigue vecinos con un bate de béisbol.
“Se podría decir que él [Hersh] es el típico casero, un chulo de pobreza. … La comunidad no se opone a un refugio, pero a un refugio maligno. Nos preocupa la calidad de la ayuda,” dijo Rev. John Duffell de la Iglesia de la Ascensión de la calle 107.
El nombre de Hersh no se ve citado en ningún documento público relacionado con el edificio del Departamento de Edificios de la Ciudad de Nueva York ni el Departamento de Finanzas.
“Estos propietarios han creado empresas fantasmas y se esconden detrás de ellos,” dijo Mark-Viverito en la reunión, explicando que ella ha introducido legislación para imponer la responsabilidad.
Añadió el martes que impulsará una evaluación completa del edificio, y que mandaría inspectores del Departamento de Edificios el miércoles, pero que ha sido difícil mantener el equilibrio entre las inquietudes de la comunidad y las necesidades de los que no tienen techos en la ciudad.
“Esta situación es el resultado del clima económico,” dijo, añadiendo más tarde, “queremos dar servicio de calidad a los que se encuentran en esta situación.”
El número de Hersh se documenta públicamente como el del Hotel Saint James. La recepcionista dijo que Hersh no estaba disponible el martes por la tarde.

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